viernes, 16 de diciembre de 2011

Revestimientos estucados, gran valor estético.

A través de los revestimientos estucados se logran acabados de calidad, muy versátiles y sobre todo estéticos, que le ofrecen a tus paredes un diseño funcional que cumple su rol decorativo.

Pero, ¿Qué se entiende por revestimientos? es un tratamiento que se aplica a las paredes de una construcción y que varía de acuerdo a las variables contextuales, el propósito de diseño, la superficie o espacio en que se trabaja y el material que se utiliza.

No olvidemos que desde la antiguedad se usa el tratamiento de paredes, como los romanos con sus catedrales románicas y góticas, las composiciones de mármoles, la decoración de los palacios renacentistas o neoclásicos, hasta finalmente llegar a nuestro siglo con los fascinantes rascacielos contemporáneos.


Los estucos pertenecen a los revestimientos texturados, los cuales ofrecen una fuerza visual protagónica del diseño arquitectónico y de diseño de interiores.

Tipos de revestimientos

Pintura. Es la opción más simple, económica y efectiva para paredes en buen estado, pues ofrece un excelente acabado y facilita la decoración de ambientes.

Revestimiento tipo enchapeEs la técnica tradicional más conocida y usada. Consiste en revestir la pared, interior o exterior, con los materiales que más se ajusten al propósito que se quiera lograr.

Pátinas. Son un acabado que se aplica en las últimas capas de pintura, para lograr un efecto de trasparencias y sombras que le otorgue a la pared una apariencia antigua y desgastada. Esta capa, a base de pintura o cera, busca lograr un envejecimiento artificial.

Esponjeado. La técnica de aplicación consiste en golpear suavemente o frotar (según el efecto que se quiera) la pared con una esponja, para lograr un acabado tipo claroscuro, una pátina manchada por la superposición irregular de colores. El tipo de esponja es determinante para el diseño de la textura.

Trapeado. En el trapeado, la técnica es similar al esponjeado, pero se utiliza un lienzo en lugar de una esponja para aplicar la pintura. El dibujo se obtiene con golpes suaves, frotando, arrastrando o rodando el trapo hasta conseguir la forma deseada.  Los efectos del trapeado oscilan entre los suaves y sutiles a los fuertes y vivos, de acuerdo a los colores y tipos de trapos empleados.    

Espatulado. Mediante una espátula se aplica en la pared una o más capas de pasta para repello (tipo masilla), para lograr diferentes trazos y dibujos con relieve. Una vez seca la masilla se aplica el color para alcanzar variados tonos y matices.

La esencia del estuco en la actualidad todavía reside en la ciudad italiana. Fue durante el Renacimiento, a finales del siglo XV, que se concretó esta técnica de pintura lisa de la mano de los artistas venecianos. Esta ciudad le debe mucho a la profesionalización de la práctica, ya que es casi imprescindible, al hablar del estuco, mencionar el calificativo de veneciano debido a la perfección que allí adquirió.
    Fuente. Revista Construir

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